Categoría: ARTE Y PARTE
27 Junio 2007

El lunes estuve en la presentación del libro de mi amiga Elvira, La Ciudad en invierno.
Aquí hay una entrevista con la autora. Esta noche empezaré a leer el libro. Sobre él se han escrito cosas como ésta:
Decía el escritor francés Charles Baudelaire que el demonio se agita por todas partes sin cesar. Y tanto es así que el infierno, en la mayoría de las ocasiones, está dentro de nosotros. 'La ciudad en invierno' (Caballo de Troya, 2007) afila las aristas de esta perversidad a través de una colección de relatos que conforman una pequeña novela, hilvanada alrededor de un personaje que, al tiempo, son muchos. Y aporta, por la juventud de su autora -Elvira Navarro tiene 29 años- y su estilo, un aire nuevo a la narrativa española, quien, con este primer libro, ya la ha recibido entre la expectación y la sorpresa.
'La ciudad en invierno' cuenta a lo largo de cuatro historias el proceso de madurez de Clara, quien, a medida que la maldad va despertando su conciencia, se va haciendo cada vez más fuerte. Así, Clara es la niña que en 'Expiación' enreda con la irritabilidad de los adultos a través de una nada inocente inteligencia emocional. Es, a su vez, una de las dos preadolescentes que en 'Cabeza de huevo' se adentran desde la curiosidad hasta la adicción en el juego sexual. Las escenas lésbicas de las dos jóvenes van dando paso a una terrorífica consciencia del poder, arrastrando en su impiedad infantil a un hombre que se deja tentar por los instintos sexuales de quien, por crueldad, se sabe impune. Clara en 'La ciudad en invierno', relato que da nombre al volumen, es la adolescente que descubre el terror tras una violación. Y también es la joven que en 'Amor' aprende cuánto de efímero y pretendidamente caprichoso tiene esta palabra y cuánto de sugestión hay tras el miedo.
Aparte de la austeridad estilística de Navarro, y de la contención narrativa con la que se describen las historias, destacaría de esta obra lo que supone para mí de reconciliación con la nueva narrativa. El infierno que retrata se torna tan cierto como la extraña complicidad que establece con el lector a quien, pese a cuestionar sus valores éticos,y precisamente por ello, le revuelve la conciencia. Por eso, todos los personajes que Elvira Navarro empuja hasta el vértigo podrían ser una de esas mujeres a las que Baudelaire escribía aquello de «os amo tanto como os compadezco por vuestras dolorosas tristezas, vuestra sed no saciada, y las urnas de amor que llenan vuestro corazón». 'La ciudad en invierno' es la verdad; la crueldad del mundo sucediendo en la otra esquina. Un libro para compadecer y para amar. Sin duda.
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17 Junio 2007



Para todo aquel que no sepa hacia qué prados dirigir a su mulilla en busca de nuevos pastos, le recomendaré al director de cine africano Ousmane Sembene, recientemente fallecido. Una necrológica suya en un periódico me llevó a indagar en su obra, que tiene el aspecto de resultar de lo más interesante. Sembene nació en 1923 en Ziguinchor, un pueblo de Senegal. Estuvo en el ejército colonial francés y en1946 llega clandestinamente a Francia donde desempeñó diferentes oficios y se afilió al Partido Comunista, organizando una huelga para evitar el embarque de armas contra los nacionalistas vietnamitas que combatían el régimen colonial. Sembene empezó a escribir a mediados de los años 50. Le docker noir (El estibador negro) fue su primera novela. En 1960 publicó Les bouts de bois de Dieu (Los trozos de madera de Dios o Las astillas de Dios, más bien). Estas novelas estaban muy influenciadas por sus experiencias de lucha obrera. Las astillas de Dios, concretamente, relata la huelga del ferrocarril Dakar-Níger.
Empezó a interesarse por el cine a fines de los 50 y se fue a Moscú a los 38 años para estudiar en el Estudio Gorki. Aprendió dirección con Donskoi y Serguei Guerasimov. Realizó su primer corto en 1962, Borom Sarret (El hombre de la carreta). En 1964, su segundo corto, Niaye, fue galardonado en el Festival de Locarno. En 1966 dirigió La Noire de... (Muchacha negra). Le seguirán otras películas como Le mandat (El giro), Xala, Ceedo, Camp de Thiaroye (Campamento de Thiaroye) y Guelwaar, todas ellas galardonadas en numerosos festivales. En 1999 rinde homenaje a la mujer africana con la película Faat Kiné, la primera entrega de la trilogía llamada “Heroísmo cotidiano”; Moolaadé es la segunda entrega. La tercera, La confrérie des rats (La cofradía de las ratas) no sé si la ha llegado a terminar.
Sus películas tratan sobre la política, la corrupción, cuentos africanos... Algunas, como Emitai (1972), que trata sobre el colonialismo,estuvieron prohibidas en Francia. Otras, como Jalá, lo estuvieron en su propio país, Senegal (es una sátira sobre la obsesión de las autoridades africanas de asegurarse con hechizos el vigor sexual, fuente del poder). Ceddo también estuvo censurada por las autoridades religiosas islamistas.
En fin, que Sembene es una buena manera de acercarse a un continente que tenemos muy cerquita pero del que sólo vemos asesinos con machete o multitudes pedigüeñas y enfermas muriendo en campos de refugiados. Sembene reivindicaba otra África que podemos vislumbrar a través de sus películas.
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31 Mayo 2007

Una película que he ido a ver recientemente y que me ha emocionado. Hauptmann Gerd Wiesler pertenece a la Stasi, la temible policía secreta de la Alemania Oriental. Un día recibe el encargo de vigilar al escritor Geord Greyman y a su novia, la actriz Christa-María Sieland. Me parece que esta película refleja muy bien lo que debía ser la vida cotidiana en Alemania bajo la dictadura comunista a través no sólo de la trama sino de multitud de detalles que te van metiendo en la piel de los personajes (de los principales y de los secundarios, como el desesperanzado y viejo amigo de Greyman, Jerska). Normalmente nos imaginamos el trabajo de la Stasi como el de una policía brutal y torturadora, pero ese aspecto es sólo el 10 por ciento de su trabajo. El restante era un trabajo burocrático y funcionarial, frío e implacable (como tan bien se describe en 1984 de Orwell). A todos nos horroriza la tortura. "Yo no sería capaz de algo así". Pero ¿y si tu trabajo se limitase al de un puro administrivo? Abrir cartas, rellenar fichas, pasar a limpio listas de nombres... por un sueldo fijo y un mes de vacaciones...
Decirte Luis que creo que el policía de la Stasi es un uno. Cuando veas la película me lo dices.
Verdaderamente muy recomendable. Hacía tiempo que no lloraba con una película, pero es que te sabe transmitir tan bien la desesperanza que se debe sentir cuando no puedes confiar ni en quien más quieres, cuando no puedes desarrollar libremente tu capacidad creativa o cuando, simplemente, no puedes andar por donde te apetece...
Por cierto que los países del este de Eropa siguen siendo los de un mayor índice de suicidios. Decía un estudio que lei no me acuerdo ya cuando ni donde que mientras más libre e igualitaria sea una comunidad mayor índice de felicidad tendrán sus habitantes.
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24 Mayo 2007

John Willie, dibujante y acuarelista. Su obra más conocida es "Las aventuras de la dulce Gwendoline" ("The adventures of Sweet Gwendoline"). Erotismo y bondage se dan la mano en sus obras. Willie, además, es autor de un pequeño manual sobre la técnica de bondage titulado "Dear Jim".
Las feministas se ponen las manos en la cabeza ante obras como las de Willie. Eso de ver a mujeres atadas es como muy políticamente incorrecto. Pero no nos equivoquemos, el bondage no conoce de sexos, uno de sus objetivos principales es lograr con las ataduras una obra estética. Los comics de Willie están llenos de sentido del humor y de ironía y ya quisieran muchas feministas parecerse a la condesa...
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14 Mayo 2007
Por cierto que no se llamaba Ranxerox, sino RankXerox, pero sus creadores tuvieron que cambiarle el nombre por problemas con la famosa firma de máquinas fotocopiadoras. En un futuro decadente, Ranxerox es una mole-robot con cerebro electrónico (si es que se le puede llamar cerebro a eso) y apariencia de mole supermusculada. Enamorado de una ninfa yonqui de 12 años, Lubna, vaga por un mundo sucio y deshumanizado, una jungla en la que él es el más cabrón de todos. Humor negro a raudales, casquería y cinismo a tope. Liberatore (el dibujante) y Tamburini dejan a todos los Álex de la Iglesia y Santiagos Seguras en evidencia.
Ranxerox también es un producto muy de su tiempo. No olvidemos que estamos a finales de los años 70. Fue en 1978 cuando sale la primera historieta en la revista Cannibale, haciéndose popular de inmediato. Sobre la estética decir que el rotulador empleado por activa y por pasiva por el dibujante no era nada usual y eso le da un aspecto más duro además al personaje y al mundo en el que se mueve.
Mi querida revista El Víbora fue la primera que lo publicó en España y los que nos hicimos fans incondicionales se lo agradeceremos de por vida. Para regodearse en el tema: www.stefanotamburini.com

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6 Mayo 2007


Acaba de salir "Todo Paracuellos", un álbum de Carlos Giménez que reúne los seis que publicó de esta serie (1977-2003) sobre cómo era la vida en los hogares del Auxilio Social creados en toda España tras la Guerra Civil. De la serie social de este autor merece múchisimo la pena "Una, Grande, Libre" sobre los años de la Transición; y a mí, particularmente, me encanta la serie de "Los profesionales" porque es divertidísima, con un punto de irónica amargura y que me recuerda muchas cosas del día a día de mi profesión. Todo lo que ha hecho este autor me gusta en realidad. Además casi toda su obra es bastante autobiográfica (por ejemplo, durante ocho años estuvo en cinco hogares del Auxilio Social), eso también es de destacar porque aparte de excelente dibujante es un gran narrador de la vida cotidiana, con sus miserias y sus excelsos momentos. Sencillamente genial.
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2 Mayo 2007
El Horla es un cuento que me he leido esta misma mañana, recomendado por el cronikero de Freaktown. Un cuento inquietante en verdad y que gustará a quienes gusten de las historias de vampiros y de ese terror que te asalta en lo cotidiano, que es verdaderamente el terror más terrorífico de todos. El autor es Guy de Maupassant. Escrito con gran sencillez, se trata de una especie de diario en el que el protagonista va descubriendo, ante sí mismo y ante el lector, la presencia de un ser invisible, "más antiguo que el frágil aliento del hombre sobre la tierra".

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20 Abril 2007
Ya puestos a desvelar mis últimos gustos artísticos también incluiré a Hiroshige (1797-1898), uno de los últimos representantes de la escuela Ukiyo-e, famoso por sus grabajos del monte Fuji. Sobre todo, me gusta su dominio de los colores, y si no fijaros en sus azules, por ejemplo.

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