Gran obra de arte de Masaki Kobayashi que he tenido ocasión de visionar este fin de semana pasado. Sublime y me quedo corta. Cinta de 1967 con el gran Toshiro Mifune en el papel del samurai Isaburo Sasahara. De nuevo el sentido del honor (entendido éste como forma honrada, humana y consecuente de conducirse en el mundo) y de la amistad. De nuevo una concepción del amor que trasciende la mera relación hombre-mujer. De nuevo una visión de la mujer que para sí quisieran muchas feministas. La Dama Ichi, Isaburo y su hijo Yogoro, el amigo de Isaburo (Tatewaki Asano)representan la honradez por encima de todo, la valentía de asumir la propia vida y la manera de vivir ésta con todas sus consecuencias. Y la idea de que eso está por encima de todo. Y de que la tiranía nunca es legítima. Absolutamente subime el enfrentamiento final entre los dos amigos.
Esta película, como todas las de samurai que me gustan, en realidad son un ataque frontal contra el mundo samurai, contra el sinsentido de someterse al poder y la impotencia del individuo frente al señor. En esta película se muestra la maldad intrínseca de un sistema de gobierno que ha hecho de la represión su bandera.
Toshiro Mifune es la imagen del Samurai por excelencia desde que se iniciase su fecunda relación con Akira Kurosawa, que daría lugar a 15 películas inolvidables e imprescindibles.Si Kurosawa retrató como nadie el Japón de la postguerra, nadie como Mifune para encarnar el conflicto entre tradición y modernidad, entre libertad y honor con mayúsculas. Y con ese blanco y negro made in Kurosawa, que aún realzaba más el personaje y que yo siempre he pensado que era una fotografía quebebía directamente del teatro tradicional japonés."Los siete samurais" es, creo, la cumbre de la colaboración entre ambos genios.
¿Y qué decir de "Miyamoto Musashi" la película que hizo con el también sin par Iroshi Inagaki y que inaugura la trilogía que tiene como protagonista, como no, a un samurai? Llena de acción, amor, amistad y tantas cosas que hacena una película inolvidable, amén de unas secuencias de antología.
Y si queréis ver a Mifune fuera de Japón, os recomiendo "Infierno en el Pacífico" de John Boorman, con una mano a mano con otro de mis actores preferidos, Lee Marvin.
Recomendación cinefílica de la PrensiDiaria: Ghost Dog (El camino del samurai), de Jarmusch, con Forest Whitaker. Historia de samurais en barrio bajo negrata y mezcla con historia de mafiosos. Homenaje a las pelís japonesas de samurais y reflexión sobre el sentido de la palabra "honor" y sobre la amistad. Los servidores siempre son más honorables que aquellos a quienes sirven. Impagables los mafiosos con los que trata el samurai.
Uno de los mejores spaguettis de Clint. Primero de la trilogía "del dólar"que haría con Sergio Leone. Basada en la película Yojimbo de Akira Kurosawa (1961).
A ver , después de visualizar esta película quién dice queClint no es un samurai que ha cambiado la espada por el colt. Pues así sería el personaje que le dio la fama, el solitario ronin que vaga por los caminos, con su particular código ético. Cuánto debe Clint al sin par Toshiro Mifune y a Kurosawa.