Era de esperar. Y era cuestión de tiempo que algo gordo apareciera puesto que las obras del puente tienen lugar en una zona de posibles yacimientos. Las máquinas esta vez han dejado al descubierto unas 30 tumbas de época musulmana, eso sí, bastante deterioradas por las "caricias" de las excavadoras.

Otra vez tuvo que ser un vecino el que diese parte. Ahora ¡Por fin! el Arqueólogo Provincial ha parado las obras en esa zona y se hará una excavación arqueológica a costear por la empresa. Ay que ver qué trabajo le cuesta a la Junta darse por enterada cuando la obra en cuestión es pública. Por cierto, lo que sale en la foto es la parte posterior de un cráneo.