CINE AFRICANO.



Para todo aquel que no sepa hacia qué prados dirigir a su mulilla en busca de nuevos pastos, le recomendaré al director de cine africano Ousmane Sembene, recientemente fallecido. Una necrológica suya en un periódico me llevó a indagar en su obra, que tiene el aspecto de resultar de lo más interesante. Sembene nació en 1923 en Ziguinchor, un pueblo de Senegal. Estuvo en el ejército colonial francés y en1946 llega clandestinamente a Francia donde desempeñó diferentes oficios y se afilió al Partido Comunista, organizando una huelga para evitar el embarque de armas contra los nacionalistas vietnamitas que combatían el régimen colonial. Sembene empezó a escribir a mediados de los años 50. Le docker noir (El estibador negro) fue su primera novela. En 1960 publicó Les bouts de bois de Dieu (Los trozos de madera de Dios o Las astillas de Dios, más bien). Estas novelas estaban muy influenciadas por sus experiencias de lucha obrera. Las astillas de Dios, concretamente, relata la huelga del ferrocarril Dakar-Níger.
Empezó a interesarse por el cine a fines de los 50 y se fue a Moscú a los 38 años para estudiar en el Estudio Gorki. Aprendió dirección con Donskoi y Serguei Guerasimov. Realizó su primer corto en 1962, Borom Sarret (El hombre de la carreta). En 1964, su segundo corto, Niaye, fue galardonado en el Festival de Locarno. En 1966 dirigió La Noire de... (Muchacha negra). Le seguirán otras películas como Le mandat (El giro), Xala, Ceedo, Camp de Thiaroye (Campamento de Thiaroye) y Guelwaar, todas ellas galardonadas en numerosos festivales. En 1999 rinde homenaje a la mujer africana con la película Faat Kiné, la primera entrega de la trilogía llamada “Heroísmo cotidiano”; Moolaadé es la segunda entrega. La tercera, La confrérie des rats (La cofradía de las ratas) no sé si la ha llegado a terminar.
Sus películas tratan sobre la política, la corrupción, cuentos africanos... Algunas, como Emitai (1972), que trata sobre el colonialismo,estuvieron prohibidas en Francia. Otras, como Jalá, lo estuvieron en su propio país, Senegal (es una sátira sobre la obsesión de las autoridades africanas de asegurarse con hechizos el vigor sexual, fuente del poder). Ceddo también estuvo censurada por las autoridades religiosas islamistas.
En fin, que Sembene es una buena manera de acercarse a un continente que tenemos muy cerquita pero del que sólo vemos asesinos con machete o multitudes pedigüeñas y enfermas muriendo en campos de refugiados. Sembene reivindicaba otra África que podemos vislumbrar a través de sus películas.

Miski dijo
En cuanto averigue que coño le pasa al pc del salón voy al establo y suelto a las acémilas...
22 Junio 2007 | 11:00 PM