COLUNICADO DE LA GUARDIA CIVIL SOBRE LOS SUCESOS EN LA COLADA DE LOS TORILEJOS.
Este comunicado fue emitido por la AUGC el 15 de septiembre. Después me han dicho que ha emitido otro más duro con el teniente al mando de las operaciones y en el que ya no se habla de las mochilas que supuestamente demuestran que todo estaba preparado por los vecinos . Ya lo colgaré si lo consigo.Ahí va el comunicado:
AUGC denuncia las agresiones sufridas por varios guardias civiles en Posadas y exige responsabilidades a los mandos del operativo desplegado.
Ante los hechos acaecidos ayer día 14 de septiembre en la finca Torilejos, de Posadas, AUGC debe hacer constar que la información publicada hoy no responde en absoluto a lo que realmente sucedió (“La Guardia Civil carga contra los manifestantes de la colada de Torilejos”), puesto que fue todo lo contrario, ya que los agentes que se encontraban ayer en dicho lugar no pudieron hacer otra cosa que defenderse del salvaje ataque sufrido.
Se trató de una acción previamente planificada y perfectamente organizada, puesto que un nutrido grupo de los manifestantes esperó a que hubiera anochecido para, aprovechando la escasa visibilidad y el momento en que menos guardias civiles había presentes, rodearles y lanzar piedras de grandes dimensiones desde distintos puntos, así como lanzarse contra ellos para agredirles directamente. Prueba de que todo estaba planificado de antemano es que algunos de los manifestantes llevaban mochilas en las que habrían portado piedras y cascotes de obras, los cuales evidentemente no pudieron coger en el propio lugar de los hechos.
Falta de planificación: personal y medios insuficientes
Como consecuencia de ello, varios de los agentes sufrieron heridas y contusiones de diversa consideración, en su mayoría de carácter leve. Así mismo, al menos tres vehículos oficiales resultaron dañados, a lo que debe añadirse la desaparición de varios elementos de servicio (emisora portátil, etc.), y el hecho no revistió más gravedad gracias a la rápida y moderada actuación de los guardias civiles, si bien no se puede decir lo mismo de los mandos responsables del operativo montado, porque si en días pasados se habían desplegado en dicho lugar unos 40 efectivos, incluyendo la Sección de Intervención Rápida (SIR) de Córdoba al completo, en esta ocasión sólo se envió a 12 componentes de dicha unidad, a los cuales se sumaron otros cuatro agentes de Posadas y Hornachuelos, dispositivo a todas luces insuficiente, sobre todo teniendo en cuenta el número de manifestantes que habitualmente se habían venido concentrado en ese lugar anteriormente. Pero es que además casi a la mitad de los efectivos se les había situado en otro lugar de la finca lejano a donde se produjo la agresión.
A todo ello debe añadirse que los medios con que contaban los guardias civiles desplegados eran claramente insuficientes; por ejemplo, sólo contaban con un cetme para poder usar los botes de humo y pelotas de goma, y no disponían de ningún “traje antitrauma”, elemento esencial en este tipo de actuaciones, a pesar de lo cual aún no se ha dotado de ninguno a la SIR de Córdoba, mientras que en otras provincias hace ya mucho tiempo que disponen de ellos. Y como colofón a tanto despropósito, debe tenerse en cuenta que el dispositivo estaba organizado y dirigido por el Teniente Adjunto de la Compañía de Córdoba, oficial que no es el mando habitual de esta unidad antidisturbios y por lo tanto no ha recibido la formación específica para este tipo de servicios ni conoce el modo en que la SIR debe trabajar, lo cual obviamente influyó de un modo negativo en el desenlace de los hechos.
Grave irresponsabilidad
Pero si grave fue lo sucedido durante la tarde de ayer, mucho más preocupante ha sido lo acontecido en la madrugada de hoy, cuando varios agentes se desplazaron hasta el bar del campo de tiro de Posadas al objeto de proceder a la detención de uno de los implicados en la agresión de la tarde. En ese lugar se personó el Teniente antes referido, acompañado únicamente por cinco guardias, y a pesar de encontrarse allí con un número muy elevado de personas, dicho Oficial se empeñó en proceder a la detención, encontrándose con la resistencia de todos los presentes, los cuales agredieron salvajemente a los agentes, uno de los cuales ha sufrido una grave herida en uno ojo, y como consecuencia de ello deberá ser intervenido quirúrgicamente en los próximos días, así como también los otros efectivos sufrieron heridas y lesiones de diversa consideración, y desaparecieron varios elementos del servicio.
En este caso, la actuación del Teniente al mando fue cuando menos irresponsable y temeraria, porque aunque hubiera recibido la orden de llevar a cabo tal detención (si es que fue así), ante las especiales circunstancias de riesgo para la propia seguridad con que se encontraron, debería haber abortado inmediatamente la misión o al menos haber requerido el apoyo de más efectivos, pero no haber continuado en las condiciones en que lo hizo, poniendo en riesgo la seguridad de sus subordinados y la suya propia, con los graves resultados ya descritos, y contraviniendo varias normas internas de la Guardia Civil.
Por todo lo expuesto hasta ahora, AUGC condena rotundamente las agresiones sufridas por los guardias civiles y pide que se aplique el máximo rigor judicial a los autores de las mismas, así como exige que se depuren responsabilidades y se adopten las medidas disciplinarias y de cualquier otro tipo que pudieran existir, tanto con respecto al citado Teniente como respecto a otros mandos superiores que hayan tenido responsabilidad o competencia en estos hechos, siendo el máximo exponente el Jefe de la Comandancia de Córdoba.
AUGC ha contactado inmediatamente con los agentes que sufrieron las diversas agresiones, ofreciéndoles su apoyo y asesoramiento, así como asistencia letrada para poder ejercer la acusación particular en el proceso judicial abierto y defender sus intereses con plenas garantías.
Por último, destacar la excesiva pasividad mostrada por las administraciones públicas, tanto por parte de la Delegación Provincial de Medio Ambiente como por de la Subdelegación del Gobierno, a la hora de buscar posibles soluciones a este conflicto, limitándose a dejar pasar el tiempo y que empeorase la situación hasta desembocar en los lamentables hechos producidos ayer.
Córdoba, 15 de septiembre de 2007.
